El poder de las caricias

El tacto transporta energía, y cuando las energías son compatibles generan chispazos…

En esta oportunidad quiero destacar una de mis armas de seducción preferidas, las caricias, los mimos, el contacto físico que tantas veces evitamos por vergüenza o miedo al rechazo.

Siempre que veo a los niños pequeños me sorprende lo mucho que los mimos los pueden, y si hacemos memoria a nosotros nos pasaba igual. Pues en que punto fuimos perdiendo este gusto por ellos? o en que momento fuimos poniendo barreras para que no lo disfrutemos como deberíamos?. Sin duda en la etapa de la pubertad comenzamos a relacionar los mimos con nuestra sexualidad, y de esta manera fuimos alejándolos de nuestra vida.

En mis recuerdos los mimos de mi abuela tienen el top 5, porque no había amor más puro que el de la abuela hacia un nieto, era un amor sin ningún tipo de interés, un amor transparente, ella no tiene que educarte ni tiene interés en que la cuides, sin duda es de los amores más puros. Y podría decir que sus mimos atravesaron mi adolescencia mientras la tuve conmigo.

Esa debilidad por las caricias está en todos nosotros, solo que algunos lo tienen más o menos a flor de piel, y hay quienes formaron corazas pero con mucha paciencia podemos irlas eliminando.

No le tengamos miedo a acariciar a la persona que nos interesa, podemos comenzar por contactos suaves en los brazos, luego acercarnos a las manos exteriores y si vemos una buena respuesta a las palmas.

Podemos imaginarnos que estamos leyendo en braille, como si fuéramos ciegos, recorriendo los surcos de sus manos, las venas de sus brazos, las partes interiores del brazo suelen ser las más sensibles, por lo que no te desmotives si le haces cosquillas, pero no insistas por ahí demasiado si es muy cosquilludo. En una instancia más intima recorrer su espalda, jugar con las vértebras, las distintas variables de relieves.

Recuerda que las caricias no solo son un placer para quien las recibe, sino que también suele serlo para quien la da, y no todas las caricias se tienen que hacer con las manos, los dedos, también están los pies debajo de la mesa o en la cama, también los labios con besos suaves y ya sabes… La lengua con esa sutileza que con ella podemos lograr al punto de solo tocar los ínfimos bellos que recorren la columna vertebral.

Otro de los puntos estratégicos es la nuca y en muchos casos también el pelo, cuando ya tienes un poco más de confianza hacer mimos en la nuca tocando los pelos de esta, genera una conexión desde lo emocional muy interesante que no se opaca con lo sexual. Y a muchos que les acaricien el pelo dulcemente es como un efecto sedante que también hace que se vayan abriendo esas capas emocionales.

Los abrazos son un excelente comienzo, porque sin demasiada confianza puedes darlos y estirarlos más tiempo, un poco más de lo políticamente correcto. Un abrazo con una broma suele romper muchas de esas capas de las que antes hablamos.

Suerte con esas técnicas y cuéntanos tu experiencia para que la subamos al blog!